La demencia es un deterioro cognitivo grave con diferentes causas

Se debe estar atentos desde los 50 años, aunque con mayor énfasis a partir de los 65 con evaluaciones periódicas del estado cognitivo.

Situaciones como desorientación en lugares conocidos, pérdida recurrente de objetos, repetición de preguntas o ideas en breve tiempo o dificultad constante para encontrar palabras simples en el acto comunicativo, son señales de posible deterioro cognitivo.

Complicación para el desarrollo de tareas como manejar las finanzas, llevar a cabo de procesos como cocinar o planificar y resolver problemas del trabajo o domésticos que solían realizarse, así como cambios de humor y personalidad, también son señales.

La demencia consiste en un deterioro cognitivo grave que puede tener diferentes causas, pero la más común en Chile es el desarrollo de la enfermedad de  Alzheimer. Como enfermedad neurodegenerativa, daña progresivamente al sistema nervioso, causando la pérdida gradual de neuronas y conexiones neuronales, alterando funciones como el movimiento, la memoria, el habla y otras funciones cognitivas.

Otras enfermedades neurodegenerativas y crónicas conocidas, además de Alzheimer, son Demencia con Cuerpos de Lewy, Parkinson, ELA y Enfermedad de Huntington.

El deterioro cognitivo se origina por la suma de distintos factores. Entre ellos, el sedentarismo, el tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, estrés crónico, aislamiento social, una dieta alta en grasas saturadas, azúcares y alimentos ultraprocesados y la falta de sueño a largo plazo.

Cada uno de estos hábitos contribuye por razones fisiológicas y químicas a acelerar el deterioro. En contraste, estilos de vida saludables, mantenerse física y mentalmente activos y sociales, fortalece la reserva cognitiva y la salud cerebral.   

Pese a que pueden influir los antecedentes familiares de Alzheimer y en especial, el precoz que surge antes de los 65 años, no significa que se vaya a desarrollar la enfermedad, así como a la inversa, quienes no tengan antecedentes familiares no están libres de padecerla.

En nuestro país, el deterioro cognitivo es un desafío creciente por el envejecimiento de la población, llegando los casos de demencia a cifras que superan el 7% en mayores de 60 años, bordeando a las 200 mil personas.

No basta la atención médica para afrontar esta situación, sino que requiere complementarse con acciones sociales enfocadas en la integración, estímulo cognitivo y bienestar emocional y sin duda, un apoyo profesional oportuno en la tercera edad actúa como un freno eficaz. Sin embargo, el autocuidado y responsabilidad temprana respecto de los estilos de vida constituyen la herramienta de mayor influencia.

Por Magdalena Olate Rayman, Psicopedagoga de Infancia y Adultez Mayor. Especialista en Lectoescritura y Neuropsicología aplicada a personas mayores. Atención en Viña del Mar, Región de Valparaíso- Instagram : psicopedagoga.magdalena

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